miércoles, 20 de marzo de 2013
Nuestra Semana Santa para toda España.
miércoles, 13 de febrero de 2013
Programación cofrade.
martes, 29 de enero de 2013
Análisis de los horarios del Domingo de Ramos. 1985-2013.
domingo, 6 de noviembre de 2011
viernes, 8 de enero de 2010
martes, 8 de diciembre de 2009
Un año de Málaga Mariana.
miércoles, 19 de agosto de 2009
La intercesión de Sta. María de la Victoria en la reconquista de la ciudad.

Según cuenta la tradición en un sueño del rey, un anciano intercedía y pedía ante la Virgen por la consecución de la conquista. Ese mismo día llegaron a las estancias reales unos religiosos enviados por San Francisco de Paula, para pedir el permiso de fundación en España de la Orden de los Frailes Mínimos. Al mismo tiempo llevaban una carta del fundador en la que a modo de profecía indicaba al rey que no levantase el cerco porque en tres días la ciudad caería en sus manos. El monarca entendió su sueño como una revelación divina y reconoció en el anciano a San Francisco de Paula y por tanto que la responsable de la victoria era la imagen de la Virgen que tenía en su oratorio.
Entrada triunfal de los Reyes Católicos en la ciudad.
Sobre la Mezquita Aljama de la medina, hizo Fernando elevar la Iglesia de la Encarnación, sobre la que unos años después se levantaría la actual Catedral de Málaga. En términos de relación Iglesia Estado, además tomó las siguientes medidas: limpiar de cadáveres las calles, liberar a los cautivos cristianos que tenían los moros y levantar un gran altar en la Puerta de Granada para los servicios religiosos, Tedeum de acción de gracias. También realizó una serie de gestos de gran importancia en el inmediato devenir de la ciudad tomada:
- Restauró las murallas de la ciudad.
- Abasteció de alimentos, agua y municiones.
- Instauró las sedes de varias órdenes religiosas.
- Puso en funcionamiento un hospital con médicos y cirujanos.
- Nombró a don García Manrique jefe de la ciudad.
Entre 5.000 y 6.000 cristianos repoblaron la provincia (1.000 la capital). Los conquistadores se ocuparon en seguida en organizar el reparto de los bienes raíces de los vencidos entre los nuevos pobladores cristianos. Así, a los veinte días de aquel hecho histórico, el 7 de Septiembre, los Reyes nombraron los repartidores, encargándoles que hicieran un inventario de todas las casas y tierras, lo mismo incultas que de labor, para su posterior reparto entre los que se avecindaban en ellas, dándoles como título de propiedad la correspondiente carta de donación. Se repartieron casas y heredades, se autorizó la construcción de mesones y ventas, se fomentó la repoblación de los arrabales, entre otras actuaciones. En un primer momento se levantaron cuatro parroquias en la capital: las iglesias del Sagrario, dedicada a San Pedro, San Juan, Santiago y Santos Mártires. La ciudad se extendería extramuros con la creación de los conventos de La Trinidad, Capuchinos, Los Ángeles y los Mínimos (actual Santuario de la Victoria) y empezaría a cambiar su trazado urbano al adaptarse las nuevas construcciones al gusto de los reconquistadores. Se abre un eje longitudinal al que se añade otro transversal, en sentido noroeste-suroeste, cruzándose ambos en la "plaza de las cuatro calles", la Plaza Mayor (hoy en día, Plaza de la Constitución).
martes, 18 de agosto de 2009
Reconquista de Málaga.
La posibilidad de que Málaga se convirtiese en puerta de entrada de nuevas hordas musulmanas impulsó a los Reyes Católicos a la firme determinación de su reconquista. Segunda ciudad en importancia del reino nazarí de Granada y su principal puerto marítimo, las defensas que protegían la ciudad estaban en consonancia con su categoría de gran urbe.
Erigida en 1057 por Badis, hijo y sucesor en la taifa granadina del rey Habbus ibn Maksan, su alcazaba había ido reforzándose con el transcurso de los años hasta contar con una intrincada red de sólidas murallas de dura roca asentadas en las agrestes peñas que circunvalaban la población, considerándose su colofón defensivo el inexpugnable castillo de Gibralfaro, el monte del faro de los viajeros fenicios, un formidable alcázar de doble recinto construido a principios del siglo XIV en el punto más alto de la colina que domina la ciudad. Este castillo de Gibralfaro era residencia del gobernador militar de la plaza, Mahamet Zegrí, un sanguinario guerrero emparentado con los reyes granadinos, y cuartel de los temidos gomeres, mercenarios africanos considerados la élite de las tropas nazaritas.
Movilizaron los monarcas católicos un ejército de 45.000 soldados: 25.000 infantes, 12.000 de caballería y más de 8.000 menestrales entre artesanos, picapedreros, herreros, carpinteros, fundidores y demás apoyos necesarios para el arte de la guerra. El traslado del tren de bagajes y artillería por los intrincados caminos de la sierra se hizo tremendamente fatigoso, ralentizándose aún más a causa de los continuos enfrentamientos con grupos de musulmanes huidos que se refugiaban en los escarpados riscales de la sierra malacitana.
El día 5 de mayo del año de 1.487, el Rey Fernando ponía sitio a la ciudad de Málaga, ordenando el monarca al Almirante Galcerán de Requesens, corsario tarraconense que había alcanzado el cargo de Capitán General de la armada aragonesa, que impidiese cualquier intento de hacer llegar a la plaza refuerzos o suministros por vía marítima. Sin embargo, la aguerrida defensa llevada a cabo por el Zegrí y sus 12.000 gomeres –a los que tendremos que sumar algunos miles de hombres más, principalmente judíos renegados y tropas nazaríes que habían buscando cobijo en Málaga tras su derrota en la batalla de Vélez- dificultaba en extremo la progresión de las armas cristianas. Pero, con el transcurso de las jornadas, el plan concebido por el Rey dio sus frutos y el hambre y las enfermedades comenzaron a hacer mella en el ánimo de los sitiados que veían como el acertado fuego de la artillería cristiana multiplicaba de manera incesante el número de heridos y muertos y destruía sus propiedades. Las autoridades civiles de la ciudad propusieron establecer conversaciones con los sitiadores, más se encontraron con la negativa cerril de Mahamet Zegrí.
Las semanas pasaban y la situación en el interior de la medina malagueña se había vuelto tan insostenible que una facción de las fuerzas gomeres optó por realizar una salida a la desesperada, pero fueron descubiertos y derrotados por los hombres de don Rodrigo Ponce de León, Marqués de Cádiz. Tras este fracasado intento, Mahamet Zegrí se encerró con sus leales en el castillo de Gibralfaro sin más opciones que vencer o morir. Aprovechando esta circunstancia, Ali Dordoux, uno de los más relevantes comerciantes de la ciudad, escribió una misiva al Rey Católico rindiendo la ciudad y rogando clemencia para sus habitantes, sumisión que permitió a Fernando de Aragón y Castilla concentrar el ataque de sus fuerzas en Gibralfaro. Aún se prolongarían los combates varias semanas hasta que, por fin, tal día como hoy, a los tres meses y trece días de iniciado el sitio, Mahamet Zagrí claudicaba y el Capellán Real, don Pedro de Toledo, se hacía cargo de la ciudad rendida.
Fue la reconquista de Málaga uno de los episodios más costosos y sangrientos de la lucha por expulsar a los invasores sarracenos, pero su caída propició el dominio cristiano sobre una multitud de pueblos y alcázares en la estratégica costa del reino granadino. Después de restaurar el abastecimiento de la ciudad y dotarla de los servicios imprescindibles, los Reyes nombraron regidor de la misma a don Diego Manrique, tras lo cual ordenaron levantar el campamento y trasladar el grueso del ejército a Córdoba, base desde la que continuarían sus campañas contra los infieles a lo largo de un camino de ininterrumpidas victorias que culminaría cinco años más tarde con la reconquista de Granada.
viernes, 2 de enero de 2009
Día de la Toma de Granada.
La Toma de Granada el 2 de enero de 1492 supone el fin de la Reconquista cristiana de la península por parte de los Reyes Católicos Isabel y Fernando, proceso histórico de larga duración que había comenzado en el siglo VIII.
La protocolaria entrega de las llaves de la ciudad y la fortaleza-palacio de la Alhambra se sigue conmemorando todos los años en esa fecha con un tremolar de banderas desde el Ayuntamiento de la Ciudad de Granada.
La noticia de la Toma de Granada fue celebrada con festejos en toda Europa: en Roma se celebró una procesión de acción de gracias del colegio cardenalicio; en Nápoles se representaron dramas alegóricos de Jacopo Sannazaro, en los que Mahoma huía del león castellano; en la Catedral de San Pablo de Londres, Enrique VIII hizo leer una elogiosa proclama:
Este hecho acaba de ser consumado gracias a la valentía y a la devoción de Fernando e Isabel, soberanos de España que, para su eterna honra, han recuperado el grande y rico reino de Granada y tomado a los infieles la poderosa capital mora, de la cual los musulmanes eran dueños desde hacía siglos.
La Guerra de Granada es el nombre con el que suele conocerse el conjunto de campañas militares que tuvieron lugar entre 1482 y 1492, durante el reinado de los Reyes Católicos, en el interior del reino nazarí de Granada (territorio que comprendía básicamente las actuales provincias de Málaga, Granada y Almería). Culminaron con la rendición negociada mediante capitulaciones del rey Boabdil, que a lo largo de la guerra había oscilado entre la alianza, el doble juego, la contemporización y el enfrentamiento abierto con ambos bandos.
El enfrentamiento entre Cristianismo e Islam dotaba al conflicto de un rasgo inequívocamente religioso, que la implicación vigorosa del clero se encargó de remarcar, incluyendo la concesión por el papado de la Bula de Cruzada. Cuando, terminada la guerra, el propio papa sea el valenciano Alejandro VI, de la familia Borgia, Isabel y Fernando recibirán el título de Católicos (1496), en un reconocimiento del ascenso de España como potencia europea homologable.
También puede decirse que como proceso histórico, el avance territorial no se detuvo con la toma de Granada y continuó de hecho durante el siglo siguiente, al continuar existiendo las fuerzas sociales que alimentaban esa necesidad expansiva. Esa expansión pudo verse en el exterior que, junto a los azares dinásticos que reunieron diversos territorios europeos, formó lo que se terminará conociendo como Imperio español: la simultánea conquista de las Islas Canarias, y la posterior Conquista de América (descubierta el 12 de octubre de 1492, en la expedición prevista en las Capitulaciones de Santa Fe firmadas por Colón y los Reyes frente a la Granada asediada); de la toma puntual de plazas del norte de África; además de la conquista del Reino Cristiano de Navarra en 1512.
lunes, 15 de diciembre de 2008
Primeras declaraciones de D. Jesús Catalá.
En este sentido, ha indicado que Málaga es "un poco especial" en relación al resto de las ciudades donde ha estado porque "hay un mayor número de hermandades y una cultura distinta". Considera, asimismo, que está "abierto" a "un diálogo sincero con los miembros de las hermandades", al tiempo que ha asegurado que viene "sin prejuicios".
"Deseo animar a los miembros de las cofradías a que vivan la fe y que profundicen en la vida cristiana y pido que los hermanos sean buenos cristianos", lo que se traduce "en ir a misa los domingos, confesarse regularmente, vivir la caridad y compartir con los demás".
http://www.diariosur.es/20081215/local/malaga/nuevo-obispo-malaga-afirma-200812151656.html
lunes, 8 de diciembre de 2008
Bienvenidos a mi pequeño rincón.
Pues aquí empieza mi andadura para intentar ensalzar si cabe aún más la figura de la Madre de Dios desde esta tierra bendita del sur de Europa, llamada por algunos la Ciudad del Paraíso.



